Angélica Monteagudo
Presidenta y Fundadora de Fundación Sendas

Uno de mis propósitos desde de mi infancia era crear un ente que incluyera a muchas personas con discapacidad con intereses homogéneos. A mis 3 años de edad adquirí una discapacidad física a consecuencia de la polio, y a cinco años de edad era muy difícil explicarme porque mi vida era diferente a otras niñas de mi edad.

Tenía mi familia a quienes amo y me aman, me han dado mucho amor y comprensión, tenía amigas y amigos, compañeras y compañeros de estudio, mis maestras, personas de la iglesia donde nos congregábamos.

En mi adolescencia pude reflexionar sobre mi realidad y la discriminación de la que era objeto, sabía que algo no estaba bien, pero no comprendía los motivos y no encontraba un círculo social donde me sintiera realizada. 
Los años pasaron, termine mis estudios universitarios, logré encontrar una oportunidad laboral e integrarme a una Asociación de Personas con Discapacidad, donde aprendí mucho sobre mi realidad, pertenecía a una comunidad de entre iguales, y tenía un trabajo que en parte me permitía una independencia económica. 

Desde 1990 se intensificó más en mi corazón el deseo de organizar un grupo de personas con diferentes tipos de discapacidad, donde tuviéramos la visión de compartir y trabajar por mejorar nuestra condición de vida; fue así que iniciamos una pequeña organización, y en el año 2003 surge la visión de crear nuestra amada Fundación Sendas, organización de personas con discapacidad  

Angélica Monteagudo Presidenta de Fundación Sendas
Angélica Monteagudo Presidenta de Fundación Sendas